



















Por: Jennifer Borda, Coordinadora de Comunicaciones CSL.
Hoy damos gracias a Dios por la vida de nuestras estudiantes que cumplen quince años, una etapa significativa que marca el inicio de nuevos sueños, metas y proyectos. Como comunidad educativa, elevamos una oración por cada una de nuestras quinceañeras, pidiendo al Señor que las bendiga, las proteja y las acompañe siempre en su camino.
La celebración inició con una emotiva Eucaristía presidida por el P. Juan Pablo Macías Lamprea, SJ. Durante su homilía, el Padre dio gracias a Dios por la existencia de cada una de las jóvenes y las encomendó al cuidado amoroso de la Virgen María, para que, guiadas por su ejemplo, puedan hacer realidad sus sueños y construir un proyecto de vida lleno de esperanza y propósito.
Durante la ceremonia se presentaron las siguientes ofrendas:
- El vino, símbolo de la alegría por la vida de nuestras quinceañeras, para que, así como se transforma en la Sangre de Cristo, cada una encuentre plenitud y sentido en su deseo de construir un mundo más humano y reconciliado.
- El pan, que se convertirá en el Cuerpo de Cristo, como signo del amor y el servicio que están llamadas a reflejar en sus vidas.
- La luz, símbolo de la presencia de Dios en cada hogar, para que, aun en medio de las dificultades, sus familias sean reflejo del amor y la unidad del hogar de Nazaret.
- La imagen de la Virgen María, modelo de ternura, entrega y servicio, para que nuestras jóvenes la tengan siempre como guía e inspiración en su caminar.
Al finalizar la celebración litúrgica, se llevó a cabo un sentido homenaje en el que nuestra Rectora, Beryeny Rodríguez Arévalo, expresó su gratitud por la vida de las quinceañeras. En sus palabras, las animó a recorrer este nuevo capítulo con la certeza de que Dios las acompaña en todo momento, y deseándoles una vida marcada por la fortaleza, el amor propio, el respeto y el cuidado de sí mismas y de quienes las rodean.
La Sra. Francy Astrid Pulido, en representación de los padres de familia, y la estudiante María José Cano, de grado noveno, compartieron mensajes llenos de cariño y gratitud, destacando las virtudes, el valor y la nobleza que caracterizan a nuestras jóvenes homenajeadas.
Este hermoso momento estuvo acompañado por la orquesta del colegio, cuyas melodías llenaron el ambiente de emoción y alegría.
La jornada culminó con la entrega de un obsequio por parte del Colegio Santa Luisa a cada quinceañera y con una emotiva serenata ofrecida por Asofamilias CSL, como muestra de afecto y gratitud por la vida de nuestras estudiantes.
Agradecemos a todas las personas que hicieron posible esta significativa celebración, a las familias, área de Pastoral, Asofamilias CSL y el Consejo de Bienestar Estudiantil.