












Por: Jennifer Borda, Coordinadora de Comunicaciones CSL.
Del 29 de marzo al 5 de abril, 18 estudiantes de grados 9°, 10° y 11° vivieron una experiencia transformadora en las veredas El Hato, Quiuza y Yerbabuena, en Choachí (Cundinamarca).
Más que una salida pedagógica, este campamento fue un verdadero ejercicio de comunidad, sencillez y entrega. Durante ocho días, los jóvenes se integraron a la vida rural mediante visitas domiciliarias, acompañamiento a enfermos y la participación en las celebraciones de la Semana Santa, llevando un mensaje de esperanza y cercanía.
La experiencia también implicó importantes retos personales y grupales. Desde la preparación de sus alimentos hasta el cuidado de los espacios compartidos, los estudiantes vivieron una cotidianidad marcada por la autonomía, la humildad y el trabajo en equipo, fortaleciendo la fraternidad y su compromiso con los demás.
Inspirados en la espiritualidad ignaciana, buscaron “hallar a Dios en todas las cosas”, reconociendo su presencia tanto en el servicio como en la vida sencilla de la comunidad.
Al finalizar, regresan con el corazón agradecido y renovado, convencidos de que el verdadero sentido está en vivir para los demás.
“En todo amar y servir”.
Agradecemos a los acompañantes que hicieron posible esta experiencia: Fabián de la Rue, Jesús Arturo, Nazly Rivera y el Padre Juan Pablo Macías, SJ.